ALIMENTACIÓN PRIMAVERA: En primavera se recomienda especialmente consumir vegetales de hoja verde. Las espinacas, las acelgas, el brócoli y el apio no deben faltar en nuestra mesa así como los productos de temporada: espárragos, guisantes, judías verdes, cerezas, ciruelas, fresas y nísperos.

 Es por este motivo que las depuraciones hepáticas suelen realizarse en esta época, aunque pueden resultar sanadoras en cualquier momento del año.

Tenemos que incrementar el consumo de vegetales de hoja verde (lechuga, acelgas, rúcula, canónigos, endivias, etc…) y vegetales ricos en azufre como la cebolla y el ajo.

 Los alimentos de la primavera:

Lo mejor es consumir alimentos frescos, ligeros e integrales que alcalinicen y favorezcan la función hepatobiliar, como las verduras de sabor un poco amargo, como la col rizada, achicoria, diente de león, rúcula…

Es imprescindible incluir en la dieta (cereales integrales, legumbres, frutos secos), ácidos grasos esenciales omega 3 (algas, lino, chía, cáñamo, nueces, aceites de primera prensión de semillas y frutos secos) y el triptófano (plátano, semillas de calabaza y sésamo, tofu, soja, chocolate, lechuga, piña, huevos, queso, dátiles, cacahuetes).

También debemos prestar especial atención a los alimentos ricos en colina, ya que esta sustancia ayuda a metabolizar la grasa (y por lo tanto ayuda al hígado) y que forma parte del neurotransmisor acetilcolina. La colina está presente en soja, col, judías mung, lentejas, huevos, habas, ajo, cebollas, berenjenas, apio, borrajas, ortiga, semillas de sésamo, girasol y lino, comino, cardamomo, anís e hinojo.